domingo, 31 de enero de 2010

NO SIENTO LAS PIERNAS


Espero que no busqueis segundas intenciones, la imagen de Silvester la puse por el tema de no sentir las piernas.

Hoy como había anunciado a bombo y platillo me tocaba hacer un rodaje largo de alrededor de 30 km y el día, como el de ayer, prometía agua y más agua, según la aemet, un 95% de probabilidades de lluvia, el 5% restante, al meteorólogo que se le ocurrió ponerlo o estaba de coña o es mejor que se dedique a otra cosa.
Salí equipado con gorro y guantes, la botella de isotónico hasta arriba y muchas ganas de demostrarme a mí mismo que podía hacerlo. Como el tiempo estaba tan horroroso, le di vacaciones a mi hermana, decidí correr por un circuito dentro del parque fluvial, por aquellas zonas practicables porque parecía Doñana de la cantidad de lagos que se formaron por las lluvias tan intensas (el minilago de la imagen no es nada con lo que verdaderamente me iba encontrando durante el recorrido, había muchos patos nadando a sus anchas en la multitud de la lagos que se habían formado. Palabra que esa zona en verano es un prado en el que jugamos a la pelota sin ahogarnos).

Nada más salir, improvisé un escondite para la botella, entre las ramas de un árbol e impuse una marcheta de entre 5´35´´ y 5´40´´ , marcheta que pretendía mantener durante los primeros 15 kilómetros. Creo que se me hicieron más largos los cinco primeros km que los 25 restantes, tenía las piernas duras y la cabeza comenzaba a dudar de que mi cuerpo llegara al final de la sesión. Empecé a pensar que haber hecho gomas el día anterior, podría haber sido un error, pero no, lo que seguramente me pasó, fue que me sobrevino un ataque de inseguridad, de esos que no avisan, pero que mi cabeza acostumbra a mandar a paseo.
Después de esos primeros cinco km, el resto hasta la mitad del recorrido fue más llevadero, mejoraron las sensaciones y comenzaban a pasar los km más rápido.

Desde el km 15, decidí aumentar ligeramente el paso para sacar una media de 5´30´´ en los segundos 15 y a fe que lo conseguí.
Me vi bien hasta el km 27, en el que tanta agua me comenzó a pasar factura y es que seguramente, me suponía algo más de un kg de sobrepeso, había salido con una sudadera de abrigo, pero no impermeable y estaba ya calado hasta los huesos, del pantalón, calcetines y playeros, mejor ni hablamos.
Esos 3 km finales me costaron bastante y es que las nubes no dejaron de echar agua en todo momento, en ocasiones a calderaos (como decimos por aquí), creedme 2 horas 46 minutos jarreando y yo allí dándolo todo para no perder la sesión más larga del plan.
Resumen de la tirada:
2 horas 46 minutos 49 segundos
30,01 km
5´34´´ el km de media (primeros 15 a 5´37´´ el km y segundos a 5´30).
158 Frecuencia Cardíaca Media
2.443 kilocalorías fundidas (tan fundidas como yo)
Totales de la semana:
52,24 km
4 horas 43 minutos de entrenos
Más Gomas.
La semana que viene está dentro del microciclo de asimilación y será afortunadamente de recuperación, para poder afrontar dos semanas cargadillas como os comentaré en su momento.

viernes, 29 de enero de 2010

NO VEAS COMO CUESTAN

Picu Urriellu (Naranjo de Bulnes)
Llegaron las cuestas, esas que dicen te aportan un plus de potencia que fortalece tus grupos musculares. A la vez, son las gran temidas porque además de ser series, lo que ya de por sí se las trae, encima pican para arriba.
Comenzaba la sesión, después de salir del trabajo al medio día y de echar una manilla con la comida de los peques, total, hora de salida: 15:45.
El día estaba de esos que apetece meterse en la cama, frío, lluvia (diluvio diría yo), ... un día de esos que cambian de color cada hora y media, pasan de nuboso a negro en un pis pas, de repente descarga con furia durante varios minutos y desaparece por un tiempo esa negrura que seguro haría temblar a los galos de la Galia.
Todo ello iba aderezado con un viento frío y desagradable que fueras por donde fueras, siempre soplaba en contra (o al menos eso era lo que me parecía).
El panorama era ciertamente desalentador, pero ahí estaba yo, inasequible al desaliento y pensando que no podía escaquearme de una sesión tan importante.
Comenzaba la cosa con 20´de calentamiento que, como en los últimos entrenos, hice a un ritmo algo inferior a 5´30´´ por el parque fluvial.
Escogí una cuesta cercana a mi casa que tenía una pendiente adecuada a la sesión, porque se trataba de correr durante 1´y bajar trotando sin descanso, cuatro veces consecutivas en dos ciclos (luego ya os lo aclaro o al menos lo intentaré), así que me busqué una pendiente de algo menos del 6%.
En cada repetición me salían entre 220 y 230 metros y acababa casi a 180 pulsaciones cada una, recuperando hasta las 140-150 durante el trote de la bajada, por lo que el ritmo era de entre 4´25´´ y 4´35´´ aproximadamente, lo que para tratarse de cuestas no está nada mal.
La recuperación era buena, así que supongo que los ritmos habrán sido los adecuados, lo cierto es que acabé bastante fundido.
Por cierto la última serie me tocó hacerla en medio de una galerna (lo digo porque el suelo era un auténtico río) y el viento y la lluvia me dejaron ko (todavía noto las piernas cargadillas).
Resumen de la sesión:
20´calentamiento; 2x(4x1´cuesta, bajada trotando) 3´ de descanso parado entre ambos ciclos y 15´vuelta a la calma y estiramiento después una ducha reconfortante.
Respecto al pie, creo que bastante bien, me molestó más bien poco y creo que tiene mejor pinta, debo cuidarlo porque la sesión del domingo se las trae, creo que el sábado voy a cambiar los 30´y técnica de carrera por gomas y quizá bici o piscina suave.
La imagen inicial (la foto no es mía aunque el autor se llame como yo), no refleja ni de lejos la pendiente de la cuesta en la que me machaqué (está bien aclararlo porque con tanta explicación alguno me veía seguro escalando alguna cumbre), sí es una de las bellezas de esta tierra y me apetecía ponerla. Lo cierto es que para mí, la cuesta de hoy, fue mi Naranjo de Bulnes o Angliru particular.

miércoles, 27 de enero de 2010

MEDIA MARATÓN DE SIERO

Espero que esta sea una piedra más en el camino hacia Barcelona, al menos, así lo aconsejan en el plan, tres semanas antes de la gran cita, es decir, para el 14 de Febrero, día de San Valentín como seguramente sabréis todos, enamorados o no.
Por cierto y para no perder la costumbre de hablar del entreno, ayer tocaban de nuevo series, a este paso van a acabar conmigo porque me ha pasado lo que nunca creí que pudiera pasar, me ha salido una ampolla sobre otra anterior, increíble pero cierto, como el villancico con las campanas, pero con ampollas.
Bien, a lo que vamos, tocaban 20´ de calentamiento, 4x2000 a ritmos entre 4´50´´ y 4´45´´ con descanso intermedio de 1´30´´ parado y 10 finales de vuelta a la calma.
Después de completar el calentamiento al ritmo del maratón, es decir a 5´30´´, empecé la primera serie bastante vaguete a 9´49´´ (4´54´´ el km), pero me fui animando a medida que pasaban las series e hice la segunda y sucesivas a 9´26 (4´43´´ el km), a 9´19´´ (4´40´´ el km) y la última a 9´04´´ (4´32´´ el km).
En total 13,5 km que no están nada mal, en 1h y 7 minutos de carrera efectiva.
Si no hubiera sido por el molesto dolor del pie, esta vez hubiera "disfrutado" (todo lo que se puede disfrutar entrenando duro, no soy masoca), pero no pudo ser, voy a tener que aplicar un viejo remedio con agua caliente, vinagre y sal para endurecer los pies y tratar de evitar estas molestias que me impiden rendir al 100 %.
Bueno la plañidera en la que me estoy convirtiendo se despide hasta la próxima sesión.
Por cierto, de la media de Siero ya os hablaré porque el perfil se las trae, a ver si lo consigo para volcarlo y que le echéis un vistazo.

domingo, 24 de enero de 2010

SENTIDO COMÚN

Titulo así esta entrada porque la mayoría de las veces, el sentido común es el que nos da la solución para resolver el 90 % de los problemas que nos surgen a diario.
Debe ser por ello que se trata del menos común de los sentidos.
Lo saco a colación porque ayer, día 23, no salí a correr por la mañana porque estuve compartiendo sesión de peluquería con mi hija mayor.
A ambos nos hacía falta, ella tenía ya melena tipo telenovela y yo a poco que me crezca, parezco uno de los Jackson´s five. Fue divertido, más para mí que para ella, porque la pobre acabó algo aburrida mientras dejaban a su padre algo calvo, como le explicó a su madre al salir.
Después de comer, siesta y meriendas, estuve en un tris de intentar salir a correr, pero al final, el ya mentado sentido común me hizo entrar en razón y me dijo, cuídate ese pie que mañana son 22 km y hay que acabarlos. Tenía razón el jodío, era mejor perder una sesión de 50´que una de dos horas de rodaje largo, y así lo hice.
Le costó bastante convercerme, pero lo consiguió y eso que a veces (sólo a veces) puedo llegar a ser muy persuasivo y en ocasiones bastante tozudo.
La ampolla estaba mejor, pero me molestaba lo suficiente para no arriesgar.
Hoy día 24 me levanté acordándome de la Maratón de Gran Canaria en su primera edición. No por el hecho de que sea la de Gran Canaria, sino porque la corría Gonzalo, cuyo blog de culto sigo casi a diario.Tenía una estrategia de carrera impecable que, unida a la dura preparación que ha seguido, seguro que le ha supuesto acabar la prueba con una marca buenísima.
El recorrido era en su gran mayoría por la costa de Las Palmas, recorriendo ambas playas y dando dos vueltas a un circuito urbano precioso. Contaba además en la Media Maratón con ilustres como Chema Martínez, así que el éxito de la prueba estaba asegurado.
Yo, mientras tanto, siguiendo a mi manera los rodajes largos del planning, había previsto dos horas de rodaje al ritmo del maratón, es decir sobre 5´30´´ el km, así que suponía hacer unos 22 km, más o menos.
De nuevo me acompañó mi aguadora favorita, mi hermana, que me libró otra vez de llevar la riñonera con la botella del isotónico.
Salí según lo previsto a 5´27´´-5´30´´ el km, manteniendo el ritmo hasta la mitad del recorrido, es decir los primeros 11 km, con unas pulsaciones entre 150 y 160.
La vuelta ya fue otro cantar, apreté algo el acelerador, pero sin pasarme, simplemente bajé a 5´10-5´15´´ el km, comenzó entonces a dolerme el pie en la zona de la ampolla, pero seguí sin contemplaciones, subí el volumen de la música, hice de tripas corazón y acabé la sesión según las previsiones, 1h 58´59´´ y 22 km para el zurrón.
Después de estirar, pude comprobar que el pie derecho, aunque muy feo (el tema genético no me ayudó nada en esa zona), no tiene tan mala pinta como esperaba, así que a descansar hasta el martes que llega la semana de choque.
Ya os explicaré pormenorizadamente en qué consiste, pero creo que comienza con 4x2000 el martes, sigue con series de cuestas el jueves, baja la intensidad el sábado con un rodaje corto y suave y sube de nuevo hasta los 30-32 km del domingo.
¡Uffffff!, me canso sólo de escribirlo.

viernes, 22 de enero de 2010

EL SOBRAO Y SU AMPOLLA

Ayer no tenía fuerza ni ganas de escribir, el 3x3000 era bastante durillo de por sí y el que suscribe lo hizo aún más.
No repasé los ritmos y me dirigí a mi lugar habitual cuando las series son de distancia y no de tiempo y el terreno está más o menos digno, ... sí, ya sé que sabéis que es el kilometrín, pero hay que darle suspense a la cosa.
Los 20´de calentamiento los dediqué a revisar el calibrado del footpod porque con tanto entreno las pilas no me duran na. Tanto conejo duracell y tanta gaita y resulta que duran parecido al resto, y yo que pensaba que las pilas de botón eran infinitas.
Después de hacerme algo el remolón, empecé las series.
La primera debía hacerla a 4´50´´ el km (según comprobé al volver a casa), pero aquí el sobrao empezó a 4´44´´, siguió a 4´42´´ y acabó a 4´39´´, con la lengua fuera y las pulsaciones entre 159 y 173.
La segunda debía hacerla a 4´45´´ el km, pero de nuevo el sobrao empezó a 4´38´´, siguió a 4´37´´ y acabó muerto a 4´32´´con la lengua ya arrastrando por el suelo y las pulsaciones entre 167 y 178.
La tercera debía repetir el ritmo de la segunda, y otra vez atacó el sobradete que empezó a 4´30´´, la segunda de nuevo a 4´30´´, acabando a 4´23´´ completamente destrozao, pulsaciones ni mencionarlas porque el corazón iba un par de metros por delante de mí a la par que la lengua.
Entre serie y serie tenía un par de minutos de recuperación que se me antojaron cortísimos, el que planificó esta sesión es un ....gran profesional y su madre no tiene la culpa, pero ...
Acabé con 12´de vuelta a la calma de regreso a casa, recuperando bien pulsaciones, síntoma evidente de que, a pesar de acabar tan tocao y ser tan quejica, no me pasé demasiado y la sesión seguro que me ayudará a mejorar.
Deciros que un 3000 a ritmos altos (para mí 4´30´´ es un ritmo alto, al menos de momento) se hace muy duro para el cuerpo, pero también para la mente, te endurece porque tras acabar el primer km de la primera serie te dices, a este ritmo no acabo ni de coña, y después resulta que no sólo acabas, sino que lo haces más fuerte que al inicio.
Realmente es así como se deben hacer las series, de menos a más y acabando con la sensación de poder hacer alguna repetición de regalo (os garantizo que no fue mi caso).
Lo peor, es que le eché un vistazo a lo que queda de plan y hay otra sesión igual que ésta, ¡qué alegría!, no cabía en mí de gozo, aunque cuando llegue prometo intentar hacerla a los ritmos que marca el plan.
¡Sólo quedan 43 días!, ya somos mesías como en la mili, no quedan meses sino días.
Por cierto al quitar el calcetín derecho, tenía una ampolla sangrante (un poco asquerosilla) en la zona del empeine más cercana al dedo gordo (donde el callo para entenedernos), así que el cirujano (uséase yo) armado con una aguja incandescente y betadine (como en el far west, pero con betadine) me dispuse a operar para sacar toda la sangre, desinfectar y colocar un Compeed.
Espero recuperarme para mañana y pasado porque, aunque no me duele al caminar, no sé si corriendo voy a resentirme, teniendo en cuenta los km planificados.

miércoles, 20 de enero de 2010

ENTRENADORES ELECTRÓNICOS

Comenzamos una nueva semana de carga con las siguientes previsiones:

Martes 60´de rodaje sin más pretensiones.

Jueves series: 20´calentamiento, 3x3000 (entre 4´50 y 4´35´´ el km) 2´parado entre medias y 10´de vuelta a la calma. Buen y duro entreno.

Sábado 50´de rodaje más técnica de carrera.

Domingo 120´(espero que me salgan sobre 22 km more or less, ya sabéis lo del inglés).

Ayer tocaba el primero de los entrenos y salí por la tarde, sin luz solar y decidí irme al kilometrín que después de varios días sin llover ya está medio decente.

Fue una sesión indecisa porque empecé con una idea y la fui cambiando a medida que transcurría la sesión.

Me explico, comencé pensando que podría hacer 20´de calentamiento y después correr 6 km a un ritmo fuerte para acabar los 10´finales suave.

Esta idea la mantuve un tiempo mientras rodaba durante el calentamiento, pero luego pensé que el domingo había hecho un esfuerzo mantenido y que sería mejor hacer los 60´al ritmo previsto para el maratón por aquello de ir memorizándolo.

Finalmente, nada de lo dicho, acabé haciendo todo lo contrario, es decir un popurri que no hay Dios quien lo explique.
En total 20´de calentamiento, seis kilómetros con cambios de ritmo alternos haciendo los km entre 5´19 y 4´33´´ y 10´ más de vuelta a la calma, un verdadero lío que sólo sirvió para marearme y desconcertar a mi pobre pulsómetro que no hacía más que protestar de tantos botones que pulsaba, creo que acabé descalibrándolo.
Lo cierto es que acabé más cansado que el domingo, pero debe ser todo cansancio mental de tantas indecisiones, a ver si la próxima salgo con las ideas más claras.
Es el problema de que el plan ponga 60´rodaje y nada más, que me induce a interpretar cosas y a innovar.

Seguramente, tengo demasiadas inquietudes e imaginación, creo que necesito un guía burros que me diga hasta las zancadas que debo dar en cada km para no caer en este tipo de cosas o quizás debería comprarme un entrenador electrónico para runners de esos que te van diciendo todo lo que tienes que hacer, aprieta, afloja, átate la zapatilla, cuidao con esa piedra, ... en fin no sé donde vamos a llegar.

No se trata de hacer publicidad gratuita pero esta perlita que veis es el pepito grillo de los métodos de entrenamiento actuales que interrumpe la música que estais escuchando para deciros lo bien o lo mal que lo estais haciendo, un verdadero agobio o al menos yo lo veo así.

domingo, 17 de enero de 2010

COMPETIR CONTRA UNO MISMO

Hoy como ya os había repetido hasta la saciedad (lo reconozco, a veces puedo resultar pelín pesado), debía hacer una competición de 10 km.


La única que había hoy en Asturias era, como también os había dicho ya, en Trevías, demasiado lejos para mí, me suponía perderme una mañana entera de domingo, así que decidí como ya sabeis buscarme la vida en Xixón.


Las alternativas bullían en mi cabeza, kilometrín (lo mas adecuado pero impracticable por las lluvias de los últimos días), Senda del Río Peñafrancia (demasiadas cuestas y quería algo más plano), Muro de San Lorenzo (demasiado duro el piso), así que, como casi siempre, me quedé con mi Parque Fluvial, que con sus caminos y recorridos varios, da mucho juego.


Calenté como es casi ley para empezar, durante 20´a 5´37´´ el km para poner el cuerpo a tono (en el sentido deportivo-muscular), puntualizo no sea que alguno empiece a especular con dobles interpretaciones.


Después escogí un recorrido de algo más de dos kilómetros y ¡ala! a correr los 10 km.

Los tiempos fueron éstos: (4´47´´, 4´40´´, 4´44´´, 4´43´´, 4´44´´, 4´40´´, 4´47´´, 4´41´´, 4´40´´ y 4´26´´ a una media de 172 ppm). Total 46´56´´ a 4´41´´ el km.

Aunque podais llegar a pensarlo, no trabajo en la casa ROLEX (lo digo por lo de clavar los tiempos de la mayoría de los km), pero el hecho de entrenar con pulsómetro te ayuda a ser regular en tus ritmos y como tenía claras mis intenciones y mis limitaciones, pues mantuve un ritmo constante y apreté los dientes al final, comprobando con gran alegría que me quedaban fuerzas para hacerlo.


Tengo que confesaros que se hace difícil sustituir la competición de una carrera por la competición contra tí mismo y contra el reloj.

Hay muchos factores que favorecen la consecución de una marca, un objetivo o una meta, en una carrera con más gente. El ambiente, el dejarse llevar por los ritmos de otros, la piquilla de "tengo que pasar a ese que parece más paquete aún que yo", te hacen dar el 100% o en ocasiones el 120% (problemático cuando se nos va la cabeza y corremos por encima de nuestros límites).


Competir solo te aporta fuerza mental para afrontar muchas situaciones cotidianas y para, en condiciones desfavorables, no bajar los brazos.

Reconozco que tuve que callar ese Pepito Grillo que me decía desde el minuto uno, baja el ritmo chaval que te estás embalando y son 10 km. Yo ni caso, seguí a lo mío y al final lo conseguí.

Quizás no sea un tiempo para enmarcar, pensarán algunos, pero para mí sí lo es, porque fue conseguida con esfuerzo y constancia.


Entrenar solo ya es otro cantar, lo haces a ritmos normalmente asequibles (sobre todo las tiradas largas), te sirve para dedicarle tiempo a tu yo, a reflexionar sobre lo divino y lo humano (cuando son más de 20 km la cosa da para mucho), a disfrutar de la música que te acompaña, etc.

Será que estoy acostumbrado a la soledad de los entrenos por eso no echo de menos la compañía (dicen que lo que nunca has tenido, es difícil que lo eches de menos).


Aún así, reconozco que el otro día, el hecho de que mi hermana viniera conmigo en bici, me hizo mucha ilusión y de paso me quitó un peso de encima (las botellas de isotónico pesan lo suyo).


Bueno, ya veis que una sesión como la de hoy da para mucho, me estoy haciendo un rollista profesional.

Para que os hagasis una idea de la distancia entre Gijón y Trevías (concejo de Valdés) os he colgado un Google Map