Espero que esta sea una piedra más en el camino hacia Barcelona, al menos, así lo aconsejan en el plan, tres semanas antes de la gran cita, es decir, para el 14 de Febrero, día de San Valentín como seguramente sabréis todos, enamorados o no.
Por cierto y para no perder la costumbre de hablar del entreno, ayer tocaban de nuevo series, a este paso van a acabar conmigo porque me ha pasado lo que nunca creí que pudiera pasar, me ha salido una ampolla sobre otra anterior, increíble pero cierto, como el villancico con las campanas, pero con ampollas.
Bien, a lo que vamos, tocaban 20´ de calentamiento, 4x2000 a ritmos entre 4´50´´ y 4´45´´ con descanso intermedio de 1´30´´ parado y 10 finales de vuelta a la calma.
Después de completar el calentamiento al ritmo del maratón, es decir a 5´30´´, empecé la primera serie bastante vaguete a 9´49´´ (4´54´´ el km), pero me fui animando a medida que pasaban las series e hice la segunda y sucesivas a 9´26 (4´43´´ el km), a 9´19´´ (4´40´´ el km) y la última a 9´04´´ (4´32´´ el km).
En total 13,5 km que no están nada mal, en 1h y 7 minutos de carrera efectiva.
Si no hubiera sido por el molesto dolor del pie, esta vez hubiera "disfrutado" (todo lo que se puede disfrutar entrenando duro, no soy masoca), pero no pudo ser, voy a tener que aplicar un viejo remedio con agua caliente, vinagre y sal para endurecer los pies y tratar de evitar estas molestias que me impiden rendir al 100 %.
Bueno la plañidera en la que me estoy convirtiendo se despide hasta la próxima sesión.
Por cierto, de la media de Siero ya os hablaré porque el perfil se las trae, a ver si lo consigo para volcarlo y que le echéis un vistazo.
miércoles, 27 de enero de 2010
MEDIA MARATÓN DE SIERO
domingo, 24 de enero de 2010
SENTIDO COMÚN
Titulo así esta entrada porque la mayoría de las veces, el sentido común es el que nos da la solución para resolver el 90 % de los problemas que nos surgen a diario.
Debe ser por ello que se trata del menos común de los sentidos.
Lo saco a colación porque ayer, día 23, no salí a correr por la mañana porque estuve compartiendo sesión de peluquería con mi hija mayor.
A ambos nos hacía falta, ella tenía ya melena tipo telenovela y yo a poco que me crezca, parezco uno de los Jackson´s five. Fue divertido, más para mí que para ella, porque la pobre acabó algo aburrida mientras dejaban a su padre algo calvo, como le explicó a su madre al salir.
Después de comer, siesta y meriendas, estuve en un tris de intentar salir a correr, pero al final, el ya mentado sentido común me hizo entrar en razón y me dijo, cuídate ese pie que mañana son 22 km y hay que acabarlos. Tenía razón el jodío, era mejor perder una sesión de 50´que una de dos horas de rodaje largo, y así lo hice.
Le costó bastante convercerme, pero lo consiguió y eso que a veces (sólo a veces) puedo llegar a ser muy persuasivo y en ocasiones bastante tozudo.
La ampolla estaba mejor, pero me molestaba lo suficiente para no arriesgar.
Hoy día 24 me levanté acordándome de la Maratón de Gran Canaria en su primera edición. No por el hecho de que sea la de Gran Canaria, sino porque la corría Gonzalo, cuyo blog de culto sigo casi a diario.Tenía una estrategia de carrera impecable que, unida a la dura preparación que ha seguido, seguro que le ha supuesto acabar la prueba con una marca buenísima.
El recorrido era en su gran mayoría por la costa de Las Palmas, recorriendo ambas playas y dando dos vueltas a un circuito urbano precioso. Contaba además en la Media Maratón con ilustres como Chema Martínez, así que el éxito de la prueba estaba asegurado.
Yo, mientras tanto, siguiendo a mi manera los rodajes largos del planning, había previsto dos horas de rodaje al ritmo del maratón, es decir sobre 5´30´´ el km, así que suponía hacer unos 22 km, más o menos.
De nuevo me acompañó mi aguadora favorita, mi hermana, que me libró otra vez de llevar la riñonera con la botella del isotónico.
Salí según lo previsto a 5´27´´-5´30´´ el km, manteniendo el ritmo hasta la mitad del recorrido, es decir los primeros 11 km, con unas pulsaciones entre 150 y 160.
La vuelta ya fue otro cantar, apreté algo el acelerador, pero sin pasarme, simplemente bajé a 5´10-5´15´´ el km, comenzó entonces a dolerme el pie en la zona de la ampolla, pero seguí sin contemplaciones, subí el volumen de la música, hice de tripas corazón y acabé la sesión según las previsiones, 1h 58´59´´ y 22 km para el zurrón.
Después de estirar, pude comprobar que el pie derecho, aunque muy feo (el tema genético no me ayudó nada en esa zona), no tiene tan mala pinta como esperaba, así que a descansar hasta el martes que llega la semana de choque.
Ya os explicaré pormenorizadamente en qué consiste, pero creo que comienza con 4x2000 el martes, sigue con series de cuestas el jueves, baja la intensidad el sábado con un rodaje corto y suave y sube de nuevo hasta los 30-32 km del domingo.
¡Uffffff!, me canso sólo de escribirlo.
viernes, 22 de enero de 2010
EL SOBRAO Y SU AMPOLLA
Ayer no tenía fuerza ni ganas de escribir, el 3x3000 era bastante durillo de por sí y el que suscribe lo hizo aún más.
No repasé los ritmos y me dirigí a mi lugar habitual cuando las series son de distancia y no de tiempo y el terreno está más o menos digno, ... sí, ya sé que sabéis que es el kilometrín, pero hay que darle suspense a la cosa.
Los 20´de calentamiento los dediqué a revisar el calibrado del footpod porque con tanto entreno las pilas no me duran na. Tanto conejo duracell y tanta gaita y resulta que duran parecido al resto, y yo que pensaba que las pilas de botón eran infinitas.
Después de hacerme algo el remolón, empecé las series.
La primera debía hacerla a 4´50´´ el km (según comprobé al volver a casa), pero aquí el sobrao empezó a 4´44´´, siguió a 4´42´´ y acabó a 4´39´´, con la lengua fuera y las pulsaciones entre 159 y 173.
La segunda debía hacerla a 4´45´´ el km, pero de nuevo el sobrao empezó a 4´38´´, siguió a 4´37´´ y acabó muerto a 4´32´´con la lengua ya arrastrando por el suelo y las pulsaciones entre 167 y 178.
La tercera debía repetir el ritmo de la segunda, y otra vez atacó el sobradete que empezó a 4´30´´, la segunda de nuevo a 4´30´´, acabando a 4´23´´ completamente destrozao, pulsaciones ni mencionarlas porque el corazón iba un par de metros por delante de mí a la par que la lengua.
Entre serie y serie tenía un par de minutos de recuperación que se me antojaron cortísimos, el que planificó esta sesión es un ....gran profesional y su madre no tiene la culpa, pero ...
Acabé con 12´de vuelta a la calma de regreso a casa, recuperando bien pulsaciones, síntoma evidente de que, a pesar de acabar tan tocao y ser tan quejica, no me pasé demasiado y la sesión seguro que me ayudará a mejorar.
Deciros que un 3000 a ritmos altos (para mí 4´30´´ es un ritmo alto, al menos de momento) se hace muy duro para el cuerpo, pero también para la mente, te endurece porque tras acabar el primer km de la primera serie te dices, a este ritmo no acabo ni de coña, y después resulta que no sólo acabas, sino que lo haces más fuerte que al inicio.
Realmente es así como se deben hacer las series, de menos a más y acabando con la sensación de poder hacer alguna repetición de regalo (os garantizo que no fue mi caso).
Lo peor, es que le eché un vistazo a lo que queda de plan y hay otra sesión igual que ésta, ¡qué alegría!, no cabía en mí de gozo, aunque cuando llegue prometo intentar hacerla a los ritmos que marca el plan.
¡Sólo quedan 43 días!, ya somos mesías como en la mili, no quedan meses sino días.
Por cierto al quitar el calcetín derecho, tenía una ampolla sangrante (un poco asquerosilla) en la zona del empeine más cercana al dedo gordo (donde el callo para entenedernos), así que el cirujano (uséase yo) armado con una aguja incandescente y betadine (como en el far west, pero con betadine) me dispuse a operar para sacar toda la sangre, desinfectar y colocar un Compeed.
Espero recuperarme para mañana y pasado porque, aunque no me duele al caminar, no sé si corriendo voy a resentirme, teniendo en cuenta los km planificados.
miércoles, 20 de enero de 2010
ENTRENADORES ELECTRÓNICOS
Comenzamos una nueva semana de carga con las siguientes previsiones:
Martes 60´de rodaje sin más pretensiones.
Jueves series: 20´calentamiento, 3x3000 (entre 4´50 y 4´35´´ el km) 2´parado entre medias y 10´de vuelta a la calma. Buen y duro entreno.
Sábado 50´de rodaje más técnica de carrera.
Domingo 120´(espero que me salgan sobre 22 km more or less, ya sabéis lo del inglés).
Ayer tocaba el primero de los entrenos y salí por la tarde, sin luz solar y decidí irme al kilometrín que después de varios días sin llover ya está medio decente.
Fue una sesión indecisa porque empecé con una idea y la fui cambiando a medida que transcurría la sesión.
Me explico, comencé pensando que podría hacer 20´de calentamiento y después correr 6 km a un ritmo fuerte para acabar los 10´finales suave.
Esta idea la mantuve un tiempo mientras rodaba durante el calentamiento, pero luego pensé que el domingo había hecho un esfuerzo mantenido y que sería mejor hacer los 60´al ritmo previsto para el maratón por aquello de ir memorizándolo.
Finalmente, nada de lo dicho, acabé haciendo todo lo contrario, es decir un popurri que no hay Dios quien lo explique.
En total 20´de calentamiento, seis kilómetros con cambios de ritmo alternos haciendo los km entre 5´19 y 4´33´´ y 10´ más de vuelta a la calma, un verdadero lío que sólo sirvió para marearme y desconcertar a mi pobre pulsómetro que no hacía más que protestar de tantos botones que pulsaba, creo que acabé descalibrándolo.
Lo cierto es que acabé más cansado que el domingo, pero debe ser todo cansancio mental de tantas indecisiones, a ver si la próxima salgo con las ideas más claras.
Es el problema de que el plan ponga 60´rodaje y nada más, que me induce a interpretar cosas y a innovar.
Seguramente, tengo demasiadas inquietudes e imaginación, creo que necesito un guía burros que me diga hasta las zancadas que debo dar en cada km para no caer en este tipo de cosas o quizás debería comprarme un entrenador electrónico para runners de esos que te van diciendo todo lo que tienes que hacer, aprieta, afloja, átate la zapatilla, cuidao con esa piedra, ... en fin no sé donde vamos a llegar.
Martes 60´de rodaje sin más pretensiones.
Jueves series: 20´calentamiento, 3x3000 (entre 4´50 y 4´35´´ el km) 2´parado entre medias y 10´de vuelta a la calma. Buen y duro entreno.
Sábado 50´de rodaje más técnica de carrera.
Domingo 120´(espero que me salgan sobre 22 km more or less, ya sabéis lo del inglés).
Ayer tocaba el primero de los entrenos y salí por la tarde, sin luz solar y decidí irme al kilometrín que después de varios días sin llover ya está medio decente.
Fue una sesión indecisa porque empecé con una idea y la fui cambiando a medida que transcurría la sesión.
Me explico, comencé pensando que podría hacer 20´de calentamiento y después correr 6 km a un ritmo fuerte para acabar los 10´finales suave.
Esta idea la mantuve un tiempo mientras rodaba durante el calentamiento, pero luego pensé que el domingo había hecho un esfuerzo mantenido y que sería mejor hacer los 60´al ritmo previsto para el maratón por aquello de ir memorizándolo.
Finalmente, nada de lo dicho, acabé haciendo todo lo contrario, es decir un popurri que no hay Dios quien lo explique.
En total 20´de calentamiento, seis kilómetros con cambios de ritmo alternos haciendo los km entre 5´19 y 4´33´´ y 10´ más de vuelta a la calma, un verdadero lío que sólo sirvió para marearme y desconcertar a mi pobre pulsómetro que no hacía más que protestar de tantos botones que pulsaba, creo que acabé descalibrándolo.
Lo cierto es que acabé más cansado que el domingo, pero debe ser todo cansancio mental de tantas indecisiones, a ver si la próxima salgo con las ideas más claras.
Es el problema de que el plan ponga 60´rodaje y nada más, que me induce a interpretar cosas y a innovar.
Seguramente, tengo demasiadas inquietudes e imaginación, creo que necesito un guía burros que me diga hasta las zancadas que debo dar en cada km para no caer en este tipo de cosas o quizás debería comprarme un entrenador electrónico para runners de esos que te van diciendo todo lo que tienes que hacer, aprieta, afloja, átate la zapatilla, cuidao con esa piedra, ... en fin no sé donde vamos a llegar.
No se trata de hacer publicidad gratuita pero esta perlita que veis es el pepito grillo de los métodos de entrenamiento actuales que interrumpe la música que estais escuchando para deciros lo bien o lo mal que lo estais haciendo, un verdadero agobio o al menos yo lo veo así.
domingo, 17 de enero de 2010
COMPETIR CONTRA UNO MISMO
Hoy como ya os había repetido hasta la saciedad (lo reconozco, a veces puedo resultar pelín pesado), debía hacer una competición de 10 km.
La única que había hoy en Asturias era, como también os había dicho ya, en Trevías, demasiado lejos para mí, me suponía perderme una mañana entera de domingo, así que decidí como ya sabeis buscarme la vida en Xixón.
Las alternativas bullían en mi cabeza, kilometrín (lo mas adecuado pero impracticable por las lluvias de los últimos días), Senda del Río Peñafrancia (demasiadas cuestas y quería algo más plano), Muro de San Lorenzo (demasiado duro el piso), así que, como casi siempre, me quedé con mi Parque Fluvial, que con sus caminos y recorridos varios, da mucho juego.
Calenté como es casi ley para empezar, durante 20´a 5´37´´ el km para poner el cuerpo a tono (en el sentido deportivo-muscular), puntualizo no sea que alguno empiece a especular con dobles interpretaciones.
Después escogí un recorrido de algo más de dos kilómetros y ¡ala! a correr los 10 km.
Los tiempos fueron éstos: (4´47´´, 4´40´´, 4´44´´, 4´43´´, 4´44´´, 4´40´´, 4´47´´, 4´41´´, 4´40´´ y 4´26´´ a una media de 172 ppm). Total 46´56´´ a 4´41´´ el km.
Aunque podais llegar a pensarlo, no trabajo en la casa ROLEX (lo digo por lo de clavar los tiempos de la mayoría de los km), pero el hecho de entrenar con pulsómetro te ayuda a ser regular en tus ritmos y como tenía claras mis intenciones y mis limitaciones, pues mantuve un ritmo constante y apreté los dientes al final, comprobando con gran alegría que me quedaban fuerzas para hacerlo.
Tengo que confesaros que se hace difícil sustituir la competición de una carrera por la competición contra tí mismo y contra el reloj.
Hay muchos factores que favorecen la consecución de una marca, un objetivo o una meta, en una carrera con más gente. El ambiente, el dejarse llevar por los ritmos de otros, la piquilla de "tengo que pasar a ese que parece más paquete aún que yo", te hacen dar el 100% o en ocasiones el 120% (problemático cuando se nos va la cabeza y corremos por encima de nuestros límites).
Competir solo te aporta fuerza mental para afrontar muchas situaciones cotidianas y para, en condiciones desfavorables, no bajar los brazos.
Reconozco que tuve que callar ese Pepito Grillo que me decía desde el minuto uno, baja el ritmo chaval que te estás embalando y son 10 km. Yo ni caso, seguí a lo mío y al final lo conseguí.
Quizás no sea un tiempo para enmarcar, pensarán algunos, pero para mí sí lo es, porque fue conseguida con esfuerzo y constancia.
Entrenar solo ya es otro cantar, lo haces a ritmos normalmente asequibles (sobre todo las tiradas largas), te sirve para dedicarle tiempo a tu yo, a reflexionar sobre lo divino y lo humano (cuando son más de 20 km la cosa da para mucho), a disfrutar de la música que te acompaña, etc.
Será que estoy acostumbrado a la soledad de los entrenos por eso no echo de menos la compañía (dicen que lo que nunca has tenido, es difícil que lo eches de menos).
Aún así, reconozco que el otro día, el hecho de que mi hermana viniera conmigo en bici, me hizo mucha ilusión y de paso me quitó un peso de encima (las botellas de isotónico pesan lo suyo).
Bueno, ya veis que una sesión como la de hoy da para mucho, me estoy haciendo un rollista profesional.
Para que os hagasis una idea de la distancia entre Gijón y Trevías (concejo de Valdés) os he colgado un Google Map
sábado, 16 de enero de 2010
LO PROMETIDO ES DEUDA
Hoy a pesar de que alguien se dejó el grifo abierto y esto no para de llover, he salido a cumplir lo que no hice ayer. Fue una salida controlada, previa a un entreno de los que esperas con ansia por su dificultad: Al final cumplí los primeros 45´minutos al ritmo similar (algo más rápido quizás) al que espero poder llevar el gran día, es decir a 11km/h (a 5´27´´ más o menos el km), dejando otros cuatro minutos finales para relajar y volver a la calma.
La técnica de carrera como que no, hoy no la hice porque paso de coger una mojadura de campeonato y mañana estar malito en la cama hecho una piltrafilla.
Mañana 20´de calentamiento y 10 km a ritmo de competición, ya veré como me responden las fuerzas, pero en principio voy a empezar a 4´45´´ y según me vaya viendo, mantener o aumentarlo un poquillo.
Quería aprovechar esta entrada para comentar dos noticias, una frívola y otra bastante más triste ( AVISO A NAVEGANTES: es el momento de que, si sólo te interesa el running, dejes de leer).
Primera noticia
Empezaré por la frívola, así el que no quiera leer el resto tiene opciones de dejarlo.
Llevamos oyendo una semana en Gijón que el Sporting negocia el traspaso de un jugador para el centro del campo que se llama Xavi, digo Michu (ya nos gustaría que fuera el primero). La polémica surge cuando el mentado Michu, salió de las categorías inferiores del Oviedo y en su juventud era un declarado, no sólo Oviedista sino antisportinguista (que no es lo mismo).
Hay opiniones encontradas, medios de comunicación que opinan a favor y en contra, el personal que también se posiciona ocupando el amplio espectro, unos pasan, otros están contentos porque se ocupe la vacante que dejó Michel (hoy congelado en el Birmingham City, lo digo por el frío) y otros que se oponen de forma enconada y piensan que se mete el agua en casa, ya que por su pasado no merece ni pisar Gijón.
Yo voy a daros mi opinión y es la siguente, el chaval, que creo tiene ahora unos 24-25 años, ya es un paisano, futbolista profesional, vive de ello y en su tiempo, cuando era más crío, como todos cuando éramos más jóvenes, teníamos una amplitud de miras más estrecha, éramos (sé que no es bueno generalizar) más radicales en nuestros pensamientos y menos responsables que ahora (a veces o casi siempre por obligación). Dejémosle en paz, que venga a jugar bien y a darlo todo por el equipo que le va a pagar.
El dinero todo lo cambia cuando estamos en el ámbito profesional, no así los sentimientos que no se pueden comprar. Hay muchos casos previos y seguro que no será el último, de jugadores que se van al eterno rival y como mucho les tiran una cabeza de un gorrino encima (Figo no creo que viva demasiado mal a día de la fecha y seguro que su conciencia no le recuerda a cada instante su fuga al Florenteam I).
Segunda noticia
Dejando la frivolidad a un lado, quería comentaros que son muy frustrantes las imágenes de Haití después del seismo, dicen que el país más pobre del mundo y este tipo de catástrofes lo vienen a confirmar.
Casi la totalidad de los edificios de Puerto Príncipe en ruinas, sin medios materiales para hacer frente a la tragedia, sin infraestructuras para distribuir la ayuda humanitaria, en resumen sin nada y abandonados a su mala suerte.
Lo que más me indigna es la búsqueda por parte de los medios, por mostrar la imagen más cruenta y horrible que puedan encontrar, no sé bien con qué objeto (quizás conmover, quizás impresionar, no lo sé).
La comunidad internacional se moviliza, como casi siempre que ocurren este tipo de desastres, pero seguramente sea flor de un día, enseguida, todos (y me incluyo) nos olvidamos porque la noticia tiene fecha de caducidad y dentro de pocos días ya no interesará a nadie si sucumbieron 50.000 ó 60.000, únicamente nos informarán de que tal o cual superviviente permaneció "n" días (record del mundo mundial) sin alimento hasta que fue encontrado o que tal héroe que dejará de ser anónimo por un día, pudo salvar a no sé cuantos. Más de lo mismo.
El tratamiento informativo es difícil en este tipo de situaciones, pero parece que desde hace algún tiempo, los informativos o telediarios como siempre los hemos llamado, se elaboran siguiendo un guión de catástrofes y desgracias que los convierten en la versión televisiva del CASO (periódico que creo ya desapareció hace tiempo y que recogía todas las malas noticias inimaginables).
¿Es que no hay buenas noticias en el mundo, es que éstas no interesan, realmente las malas son siempre mayoría?
Siento haberos chafado la lectura, prometo no hacerlo más, simplemente me apetecía haceros llegar mi reflexión después de ver cosas tan tristes y que hacen que nuestra vida nos parezca aún más idílica. Creo que debería ayudarnos a disfrutar de lo que tenemos y a no preocuparnos tanto de lo que no tenemos o nos gustaría tener. Salud y amor, eso nos debe llenar, ¡ah!, y un poco de running que nunca viene mal.
viernes, 15 de enero de 2010
IMPONDERABLES
Hoy no he podido salir a entrenar, el trabajo me absorbió toda la jornada por lo que, tras llegar a casa y no haber visto a la familia en todo el día, no era plan de escaparme a echar una carrerilla y además hacerlo de mala manera.
No obstante, el entreno no caerá en saco roto y mañana pretendo desquitarme, saliendo suave a cumplir los 45´más la técnica de carrera.
Querer es poder, pero en esta ocasión, el querer no fue suficiente.
Para tranquilidad del personal os diré que mi moral y mis fuerzas a día de hoy están a tope.
Estoy disfrutando al máximo de la preparación y esto creo que minimiza la presión del gran día.
Relacionado con ésto quería comentaros lo acertado que me parece un artículo reciente que he leído sobre la idoneidad de marcarse un plan B, léase un objetivo no tan ambicioso como el principal, en cualquier ámbito en el que nos marquemos una meta, bien laboral, deportiva, personal, etc.
Este llamado plan B, debería ser también ambicioso y obligarnos a realizar un esfuerzo, pero de una intensidad menor, quitando presión y ayudando de esta forma a que, caso de no conseguir el objetivo marcado (plan A), se minimice la frustración ya que habremos conseguido un porcentaje del mismo.
Ejemplo práctico adaptado al maratón y a mi caso particular:
PLAN A: Acabar el maratón en menos de 4 horas.
PLAN B: Acabarlo y convertirme de esta forma en un FINISHER (no todo el mundo ha corrido y acabado un maratón por lo que debería ser un motivo de satisfacción suficiente).
Por cierto aunque sea un chiste fácil, no os marquéis más allá del PLAN B porque el PLAN E ya sabemos todos de quien es...
No obstante, el entreno no caerá en saco roto y mañana pretendo desquitarme, saliendo suave a cumplir los 45´más la técnica de carrera.
Querer es poder, pero en esta ocasión, el querer no fue suficiente.
Para tranquilidad del personal os diré que mi moral y mis fuerzas a día de hoy están a tope.
Estoy disfrutando al máximo de la preparación y esto creo que minimiza la presión del gran día.
Relacionado con ésto quería comentaros lo acertado que me parece un artículo reciente que he leído sobre la idoneidad de marcarse un plan B, léase un objetivo no tan ambicioso como el principal, en cualquier ámbito en el que nos marquemos una meta, bien laboral, deportiva, personal, etc.
Este llamado plan B, debería ser también ambicioso y obligarnos a realizar un esfuerzo, pero de una intensidad menor, quitando presión y ayudando de esta forma a que, caso de no conseguir el objetivo marcado (plan A), se minimice la frustración ya que habremos conseguido un porcentaje del mismo.
Ejemplo práctico adaptado al maratón y a mi caso particular:
PLAN A: Acabar el maratón en menos de 4 horas.
PLAN B: Acabarlo y convertirme de esta forma en un FINISHER (no todo el mundo ha corrido y acabado un maratón por lo que debería ser un motivo de satisfacción suficiente).
Por cierto aunque sea un chiste fácil, no os marquéis más allá del PLAN B porque el PLAN E ya sabemos todos de quien es...
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